jueves, diciembre 09, 2010

Con ánimos de volver

Al ritmo de las mismas melodías que por un tiempo me pusieron a navegar por estos lares y que fueron testigos de mi soberbio naufragio, me aventuro nuevamente a posar las yemas, ya reumáticas, de mis dedos sobre el teclado. Torpemente, con mohosa pesadez al escribir cada palabra pero con inquietud por sentir nuevamente el cosquilleo de garabatear porque si, porque quiero es que reaparezco cual acto barato de magia.

Dudo que a estas alturas alguien lea los caracteres ya nada intrépidos de este espacio, solo espero que este “diario” vuelva a respirar y no siga en este estado moribundo y hasta mediocre.

Desde mi última aparición es mucho lo que ha pasado. Soy una “señora” o ama de casa desesperada más comercialmente hablando y contra todo pronóstico estoy contenta de serlo, además dejé de ser una asalariada para hacerme mi propio sueldo, tarea que a veces es fuente de alegría, a veces de desvelos y a veces de desesperos, espero que sea pronto fuente de dinero. Por ahora, estoy sintiendo de cerca pero a la inversa el síndrome del nido vacío o de haberlo dejado mejor dicho, escucho menos música, veo menos películas, leo prácticamente nada, hasta probablemente debo ser mucho más aburrida en una conversación trivial, sin embargo, soy feliz y creo que ya es hora de encontrar el equilibrio entre todas las vidas que he venido viviendo hasta ahora.

Espero que hasta la próxima.