jueves, diciembre 09, 2010

Con ánimos de volver

Al ritmo de las mismas melodías que por un tiempo me pusieron a navegar por estos lares y que fueron testigos de mi soberbio naufragio, me aventuro nuevamente a posar las yemas, ya reumáticas, de mis dedos sobre el teclado. Torpemente, con mohosa pesadez al escribir cada palabra pero con inquietud por sentir nuevamente el cosquilleo de garabatear porque si, porque quiero es que reaparezco cual acto barato de magia.

Dudo que a estas alturas alguien lea los caracteres ya nada intrépidos de este espacio, solo espero que este “diario” vuelva a respirar y no siga en este estado moribundo y hasta mediocre.

Desde mi última aparición es mucho lo que ha pasado. Soy una “señora” o ama de casa desesperada más comercialmente hablando y contra todo pronóstico estoy contenta de serlo, además dejé de ser una asalariada para hacerme mi propio sueldo, tarea que a veces es fuente de alegría, a veces de desvelos y a veces de desesperos, espero que sea pronto fuente de dinero. Por ahora, estoy sintiendo de cerca pero a la inversa el síndrome del nido vacío o de haberlo dejado mejor dicho, escucho menos música, veo menos películas, leo prácticamente nada, hasta probablemente debo ser mucho más aburrida en una conversación trivial, sin embargo, soy feliz y creo que ya es hora de encontrar el equilibrio entre todas las vidas que he venido viviendo hasta ahora.

Espero que hasta la próxima.

miércoles, febrero 10, 2010

Poseída

Mi cuerpo fue poseído por un minuto. Este fue el resultado:


Y si me perdiera en un bosque gris y tenebroso ¿qué pasaría? Fue la pregunta que me hice mientras caminaba por una calle desértica, que ni colores ni sombras tenía, me cuestionaba a su vez si valía la pena sentir nostalgia por algo que ni me exaltaba… Ni respiré, sólo seguí caminando, olvidando nimiedades. Adiós luz que te apagaste.

viernes, enero 08, 2010

Buenas, buenas nuevas y no prometo volver al ruedo

Buenas, buenas nuevas y no prometo volver al ruedo. Feliz año a todos los que por una u otra razón pasan a toparse con este espacio que alguna vez fue rosa y que hoy está un poco más que vacio. Acostumbrados ya a mi escasez escritural no los culpo por ni siquiera intentar ignorarme en su reader, me disculpo formalmente con los que me han escrito y yo ni he estado o he estado a medias. Les deseo un nuevo año maravilloso, tómense este ciclo como un ensayo para cumplir algunas metas nunca logradas y a vivir la vida como si el mañana es sólo un sueño avistado. El hoy es una realidad que me toca, la vida me ha cambiado mucho desde la última vez que tecleé por estos lares, algunas cosas siguen iguales. En resumen:

· Ecuador: Me fui a Ecuador por una semana, sé que a muchos les pasa por la mente “¿quién viaja a Ecuador?”, pues YO, fue un viaje maravilloso, sin trabajo, sin estrés, sin horarios, con mucho frio, bufandas y botas altas pero sobre todo paisajes maravillosos, gente afectuosa y gentil y un destino con muuucho que ver . Ser mochilero-a medias-, comprar souvenirs, pasear en tren, bañarse en aguas termales, visitar iglesias, montarse en chivas por doquier, comer “cosas exóticas”, ir a la mitad del mundo, tratar de avistar volcanes, tomar vino hervido, subir al teleférico, ver una iglesia de oro, perseguir museos, hacer compras y vivir el fútbol desde Quito fueron mis ocupaciones pre-decembrinas. Hablando de eso y cambiando de tema, el viaje fungió como especie de pre-luna de miel, cosa que me lleva al siguiente ítem :O

· Me caso: para todos los que vaticinaban que era imposible, les informo que es posible. Me caso y estoy más feliz que un club de perdices comiendo lombrices. Espero bendiciones bloggeras. Así que los días venideros se me irán entre planificar una boda sencilla pero linda y una vida feliz al lado de la persona que amo.

· El niño Jesús fue bondadoso: no hay nada que haya pedido que no estuviese en mi arbolito de navidad. Todo pasó muy rápido, tuve unos lindísimos días libres que compartí con mi familia y que me sirvieron para envolver la mayor cantidad de regalos posibles en el mundo. Amo la navidad y ya sólo faltan menos de 12 meses para la siguiente. Yupi!

Bueno eso es todo amigos. Escribí por ti Pablo J. porque eres un sol y brillando de esa forma contagias hasta sin mirarte. Besos.