sábado, julio 12, 2008

El egoísmo no discrimina, no discrimina color de ojos, medidas del cuerpo, talla xs, estatus social, presiones raciales o desapegos nacionales, el egoísmo carcome piel, ojos y entrañas, lo veo al caminar por la calle lentamente, al posar mis ojos en la universidad que me vio formarme por cinco años, al pisar la casa que por 22 años ha estado bajos mis pies, veo un egoísmo que no discrimina nivel de sobriedad o locura, veo un egoísmo que va más allá del estúpido dinero que en mi bolsillo pueda estar.

Huelo un egoísmo que no deja respirar a más de uno, que me rompe el aliento en algunos instante, siento un egoísmo que en la distancia persigue, y se acerca peligrosamente a lo que quiero...


Siento un egoísmo que soy yo...

1 comentario:

  1. A mi me tocó vivir un una persona increíblemente egoísta, lo cual contrastaba demasiado con mi forma de ver la vida. Al final..esa ilusión desapareción. Ahora, veo la vida, vivo la vida como me place. Pero hasta mi nueva actitud es egoísta. Rara la vida no?

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Ocurrencias y ocurrencias, para eso es esto ¿no? cuéntame...